La Colonia del
ISSB (Instituto de Servicios Sociales Bancarios), de la Bancaria, o simplemente LA COLONIA fue un lugar de encuentro, de crecimiento, de comunión. Donde muchos entramos niños y salimos
cuasiadultos (podría ser adolescentes). En plena época de proceso, de censura y de una represión para muchos silenciosa, crecimos en libertad, al aire libre, hablando de todo.
Algunas familias se separaban mientras el divorcio estaba prohibido, algunas drogas aparecían mientras en la tele veíamos series norteamericanas, la Colimba era un obstáculo futuro para los pequeños hombres, las festejadas apariciones de las tetas en nuestras amigas, las primeras menstruaciones, los primeros besos, las primeras caricias, las amistades eternas, las cagadas a trompadas que aveces terminaban en un improvisado y controlado Ring, los innumerables deportes (softbol, fútbol, jokey, rubgy, cricket, croket, basquet, waterpolo, voley, handbol.... el quemado... ), los esqueches (así se dice), las canciones de fogón (suigeneris, voxdei, almendra, manal, pastoral... o inventadas), las canciones de bandera, los juegos noctrurnos (el grillo, luces y sonidos, el rayo mortífero...), pileta libre y con profe/profa (mojarrita, trucha, delfín...), los almuerzos, las cocas (había macho y hembra), las meriendas (pastafrola, galletitas o alfajor), el intertribu (diaguitas y tehuelches), las fiestas (del carajo - donde podía aterrizar un helicóptero, nevar o aparecer algún personaje de titanes en el ring o plaza sésamo), los juegos supercreativos, los días de juegos con las familias, los cassetes, los poketers, los bolsos, los busos, los viajes en micro (cada cual tenía su punto), los campamentos, las carpas, las moras, los árboles, las gatas peludas... la vida.
Tuve el enorme placer de estar desde las vacaciones de invierno de 1979 (si, eran los sábados) hasta 1987, trabajando de profe (y celador en el micro).
Al pasado no se vuelve, ni se debe intentar volver, porque se pierde la riqueza de vivir el presente. Pero si vale recordarlo, y honrarlo, porque también es parte de lo que somos, nuestras raíces.
Por esto nace este sitio, la idea es vieja y sin dueño, va... con muchos dueños.
En Facebook armé un grupo, invite mucha gente que busqué, y luego me invitaron a formar parte de otro grupo de la Colonia. Pensé en cerrar el que había abierto e ir al otro, que era anterior, pero preferí esperar la respuesta de las tantas invitaciones. Muy de apoco se van agregando, pero algunos no quieren meterse porque Feisbuk los expone a relacionarse con mucha gente (de todos lados). Yo entiendo, y comparto, esta y otras razones.
Este blog prentende sumar a todos, los con-nombre y los anónimos, y vincular con otros lugares para seguir conectados, para conectarse cada tanto, o simplemente para dejar testimonio de algo importante en muchas vidas.
Salutebarifrute
Sergio (Quico)